domingo, 17 de octubre de 2010

Un año de Erasmus en Escocia


Empieza el viaje….

La mañana del 18 de septiembre me desperté con los nervios a flor de piel, pues sabía que sólo me quedaban unas horas en casa, unas horas para que una parte de mi vida terminase y otra empezase. Habían pasado demasiadas cosas ese verano, episodios que me habían marcado a fuego permanente. Estaba cansada, agobiada, necesitaba escapar, y un año de Erasmus era la solución perfecta. Y sin embargo…. la vida se rió de mí, me demostró una vez más que sólo soy humana y que mi fortaleza no es tan grande como yo pensaba.

Ultimando detalles de maleta, mi madre guardaba la compostura mucho más que yo. Me despedí de mi abuela y de mi tía y subí al coche, al resto ya los había abrazado la tarde anterior. Y pensando en mil cosas a la vez, llegamos a Peinador en menos de lo que me habría gustado. Los nervios ganaban terreno y sentía una presión en el pecho que me hacía difícil respirar. Todas las discusiones y problemas con mi madre desaparecieron en aquel instante. Creo que nunca fui tan consciente de lo mucho que estaba unida a ella hasta aquel punto. Cuando llegó la hora de embarcar, apareció mi padre y ocurrió algo dentro de mí. Verlos allí fue como si alguien me despertase de golpe, me dí cuenta de lo que tenía y de lo estaba a punto de dejar. Las lagrimas salieron solas en torrente, ni toda la fuerza de voluntad de una persona podría haberlas parado. Ellos me decían adiós desde abajo y una parte de mí se quedaba con ellos. Ya no había vuelta atrás.

Mi telefono sonó en ese momento y me alegré de escuchar la voz de Cris. Seguí llorando sin poder remediarlo, mezclando el llanto con la risa. Le prometi levantar muchas faldas y tener cuidado con el whisky mientras me subía al avión. Una vez sentada, la música fue mi bálsamo. Dicen que cuando una puerta se cierra otra se abre, y ante mi aparecería un mundo nuevo que cogería con entusiasmo y euforia.

Llegué a Madrid a la hora prevista, comí tranquilamente y tuve tiempo de sobra para leer, escribir y pensar. Era como una especie de limbo, un espacio donde mi mente asimilaba poco a poco lo que estaba haciendo. El vuelo a Londres se retrasó y una vez en la capital inglesa, agarré el vuelo a Escocia por los pelos. Londres de noche y desde el aire es realmente precioso, parece como si miles de luceros iluminasen la zona. El miedo fue cediéndole paso a la espectación y a la curiosidad. Cuando aterricé, Aberdeen me recibió con su frío abrazo, mientras la fina lluvia caía sobre mi pelo. Un par de chicos de la universidad nos estaban esperando a los recién llegados, nos subimos todos en un minibus y nos llevaron a las residencias. Éstas son como una pequeña urbanización en la que todas rodean el edificio central, donde están los porteros, la cafetería, el Watering Hole (nuestro bar) y unos billares. Después de darnos las llaves, me encaminé hacia el que será mi nuevo hogar durante los siguientes 9 meses. Es un piso pequeño, con 6 habitaciones individuales, un baño, dos wcs y una cocina. Me metí en la mía, deshice algo la maleta y me tiré en la cama. No había nada con que taparse, ni almohada tampoco, así que usé mis chaquetas para dormir. Unas horas más tarde, me desperte sobresaltada. Estaba temblando debido al frío que sentía y a la pedazo gripallada que tenía desde haciá 2 semanas. Me dirigí a una habitación donde escuchaba ruido, había 3 chicas hablando y les pedí algo para taparme. Me dejaron un saco de dormir, las despedí y quedé sopa.

Mi segundo día fue el más duro. Me desperté bien, pero estaba casi sola. Sólo habia una chica que la noche anterior no había conocido, Mischa, y me dio de su desayuno. No tenía absolutamente nada, así que me urgía ir al banco y al super. Llegaron las otras chicas, Martha y Tiffany, y la madre de una me acercó en coche hasta el Lidl. A la salida, un rayito de sol salió para mi: conocí a una mujer super amable que se ofreció a llevarme en coche al banco y en acercarme de vuelta a la residencia. Hasta me dio su telefono por si me apetecía quedar a tomar algo. Descubrí que la gente aquí es muy cercana y agradable, no dudan en ayudarte cuando lo necesitas. De vuelta en casa, la tristeza se apoderó de mí. Sin internet, sin conocer a nadie, me sentí sola. Celi no llegaba hasta esa noche y echaba de menos todo. Hablé con mis padres por teléfono y eso me puso peor. Sabía que los principios no son fáciles, pero el dolor era muy intenso. Era domingo, sabía que mi familia estaría reunida y pensar en Galicia me afectó tremendamente. Pero por la noche todo cambió, las chicas y yo decidimos hacer fiesta en el piso, se corrió la voz y llegaba gente de todas partes. Celi llegó a medianoche y se unió a la fiesta, que duró hasta casi las 6 de la mañana. Me desperté con un sonido familiar, algo que confundió mi mente. Me sentí transportada a Moaña de nuevo, escuchando a las gaviotas chiar. Sin embargo, al abrir los ojos descubrí la realidad.

Esa semana era la llamada Fresher’s week, dedicada a todos los nuevos en la Universidad de Aberdeen. Hicieron ferias informativas, fiestas, reuniones, un sinfín de cosas. El campus es precioso,compuesto por edificios de piedra con hiedra trepando por sus muros, vidrieras de colores, arcos medievales y salones de madera. Tuvimos el examen de acceso a las asignaturas del 3º nivel y lo pasamos. Demasiadas caras y nombres pasaron por mi memoria aquellos días, pocas horas de sueño y muchas de fiesta. Fue una locura, un círculo de sensaciones increíbles, mezcladas con un toque de morriña muy grande. Me sentía complematemnte homesick por momentos, sobre todo cuando hablaba con los de casa. Una vez con internet, hablé con mi madre por skype y me pasó lo mismo que en el aeropuerto. Me desbordaron los sentimientos. Cómo podía estar tan bien y tan mal al mismo tiempo? No era eso una contradicción en sí misma? Mi padre me mandaba mails de vez en cuando, también él estaba afectado por la situación. Esta vez los papeles se invertían, ahora era yo la que marchaba y él el que quedaba.

Mis recuerdos de esa semana se centran en la adaptación a mi nueva vida, mi contacto con la familia y el surgimiento de una profunda amistad con Analía. Empecé a hablar con ella cada día, y contándole mis temores, ella empezó a contarme los suyos. Ahora sé que ya es una parte esencial de mi vida y no olvidaré lo que ella representa.

La pena fue remitiendo poco a poco, pero todavía quedan reductos escondidos que salen a la luz de vez en cuando, sólo que esperan a que las luces se apaguen y la soledad se cierna a mi alrededor para salir.

6 comentarios:

  1. Como vexo son a primeira en comentar, o cal esta moi ben.XD...segue escribindo que aqui eu estarei lendo atentamente. e por certo boa idea de escribir un blog sobre esto. pode ser moi interesante pero agora non te esquezas de escribir sempre. un biquiño moi grande e levanta unha falda por min.^^ vanessa

    ResponderEliminar
  2. Neniñaaaa!!! Non sabes a ilu que me fixo ler o teu comentario. Pois non sei, espero ser constante a verdade... teño ganas de contar tantas cousas que xa non sabía por onde empezar jejeje! Prometido! levantarei moooitas faldas por todas nós xD!! Un biko enorme guapa

    ResponderEliminar
  3. Niña ^^ Qué ilusión ver que me mencionas :p
    Está muy bien escrito, de verdad, esto cada vez se te da mejor.
    Y bueno... qué decirte? (además de que eres una bocazas por tu comentario en mi fb xD) que esos sentimientos nunca desaparecerán, pero deberás quedarte con lo mejor de ellos, la sensación de querer y ser querida que por desgracia nunca se tiene hasta que se está lejos física o psicológicamente.
    Aquí te esperaremos, con las mismas lágrimas que a tu partida, pero esta vez de emoción y ansiedad por tu regreso.
    Un besazo guapa.

    ResponderEliminar
  4. mozuela, xa cataches moito whisky verdade?
    moi distinto a london e a cardiff? Agora non tes o Manolo's group pra facerche compaña.
    Pásame a estudar que é o que tes que facer, ecercer de mamá nerea cos pobres escoceses e metelos en cintura, que iso de andar con falda na idade adulta xa non se leva...e sácame unhas fotos dos lugares que saen en Trainspotting!
    un bico nere!! (por certo, que o xoves saín por santiago, e tedes unha boa alí montada)

    ResponderEliminar
  5. Ho, moooito whisky nop, sabes que eu tiro mais pola Guinness xDD
    E parecido a Gales, pero co frío multiplicado por catro. O mesmo cambio brusco de tempo, os mesmos campos verdes e praderas enormes... Pero a cidade e tirando a grandiña, bastante máis ca Cardiff. Pois sip, xa non estades vos e I miss u a lot!!! Sempre acabo falando de algo realcionado coas viaxes e con vos, non sei como fago, pero todo me recorda a eses verans na vosa compaña.
    jajjajjaaa pos sip, agora mesmo voume poñer xa cos essays e no tema de meter os escoceses en cintura don't worry... xa estou niso xDDDD!!
    o.O Trainspotting rodouse aqui????? Aaaaaaa ok, prometido queda ^^
    Xa me dixo Cris que andabas pola nosa cidade jajjajaja, ves como eu non mentia??? Que che dixen?? ^^
    E sabes que cando queiras eres benvido, tanto en Santiago como en Aberdeen. Un biko enoooormeeee!!!

    ResponderEliminar
  6. no estaras ahora en aberdeen por casualidad no? :)

    ResponderEliminar