miércoles, 20 de octubre de 2010

Primeros días de clase… Segunda parte

La radio me despertó lentamente, cinco minutos antes de que la alarma de mi móvil sonase. Eran las 9 de la mañana, jueves. Con los ojos medio cerrados, me arreglé y desayuné con Celi. Con toda la prisa que me permitía la somnolencia, salí lo más rápido de casa, sólo teníamos un cuarto de hora para llegar a clase. A la salida de la residencia tomamos el camino del parque y bajamos por el sendero paralelo al río. La luz del sol se colaba entre los árboles y miles de tonalidades distintas de verde se veían por todas partes. El olor a tierra mojada impregnaba el ambiente, mientras el frío polar de la mañana bañaba muestras mejillas. A la salida, una iglesia con su pequeño cementerio dos daba los buenos días y la dejamos atrás para internarnos en las calles adoquinadas del campus. Buscando el edificio sin lograrlo, dimos un buen rodeo mientras las manecillas del reloj daban casi las 10 y media. Al final y después de preguntar, llegamos a nuestra aula. Duda cruel… entramos o no? En Santiago lo haría, pero aquí tienen fama de estrictos con las horas. Ni más lejos de la realidad, el homiño nos dejó pasar sin problema, con una sonrisa en la cara. En la siguiente clase creí morir. Es un seminario, una clase de 20 personas máximo, y el profesor habla como para sí mismo. Fueron las 2 horas más tediosas que pasé en mucho tiempo. ¿Cómo podía estar hablando de Irvin y Poe de esa manera tan apática? A cualquiera le quita las ganas de leer literatura gótica, el misterio muere en sus labios y el interés se desvanece inmediatamente. No me malinterpretéis, no es mal tipo, simplemente no vale para dar literatura, no lo vive ni transmite nada. El resto del día trascurrió tranquilamente, sin acontecimientos dignos de mencionar.

Al día siguiente teníamos un cumpleaños. Ewan, uno de los chicos que siempre está por nuestro piso, entraba en el peligroso mundo de los adultos y lo celebramos con una fiesta por todo lo alto. Las chicas decidieron disfrazarse de Alice in Wonderland y después de unas risas en casa, bajamos al Watering Hole, el bar de la residencia. Allí había fiesta de los ’80 y lo pasamos realmente bien. Cuando el bar cerró sus puertas, la fiesta se trasladó a los pisos. Esa noche había decidido ponerme un vestido y, al ir sin bolso, Celi guardó mis cosas. Había demasiada gente en todas partes, y en un momento me di cuenta de que Celi ya no estaba y, con ella, mis llaves. Sentada en las escaleras con Tiffany, esperamos a que Sonata (la última de nuestras compañeras de piso) nos abriera la puerta, pero yo seguía sin poder acceder a mi habitación. Tiff me ofreció dormir con ella, pero se me ocurrió ir al edificio central y pedirle a los porteros que me abrieran la puerta. Dormí plácidamente, entregada al sueño por completo. Me desperté a gusto, descansada y desayuné sin prisas. Las horas pasaron y llamé a la puerta de Celi, pero no me abría. Tampoco estuvo para comer y a medida que el tiempo trascurría y no tenía noticias suyas empecé a preocuparme. Falsa alarma, llegó sana y salva a casa. Después de un comentario completamente inofensivo en el facebook, media clase empezó a coñear sobre el tema. Bueno filólogos, batimos el récord de pasar de los 100 comentarios!! Me gustó realmente, fue como volver a estar en Santiago, era como veros sin estar físicamente allí. Eso es otra de las muchas cosas que aprendí a echar de menos: la camaradería entre nosotros, que a pesar de que cada uno tiene su grupo de amigos, funcionamos bien como clase y como conjunto. Lo digo aquí y ahora, me siento muy a gusto con vosotros!

Esa primera semana se cerró con un broche de oro… una cena típica English!!! Pollo asado, puré, patatas guisadas con verdura, unas bolitas de carne de las cuales no recuerdo su nombre y de postre bizcocho con gominolas. Mucha gente para tan poco espacio, acabamos sentados en el suelo del pasillo con los platos apoyados en las piernas. Nos gustó la idea y Celi y yo prometimos que el siguiente domingo sería una typical Spanish dinner.

2 comentarios:

  1. Batisteis el record de 100 comentarios pero sin la ayuda de los comentarios de una ilustradora no pudisteis llegar...xD...jejejeejejejee

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  2. Seeeee!!!! Bueno neniña, que ainda que nos esteas en Ourense ti segues formando parte dos filologos!!! ^^ Xa estabas incluída ;D

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